Carta

De pronto tuvo ganas de escribirle asi que revolvió los cajones de su escritorio, encontró la lapicera de tinta negra que tanto amaba, sacó dos hojas de papel reciclado y apoyó suavemente la pluma para que su mano se deslizara con los trazos de las primeras letras.
Fecha, lugar, hora y encabezado.
Cuando había terminado la parte burocrática y aburrida de la carta un silencio ensordecedor se apoderó de su mente y ráfagas de imágenes salieron disparadas hacia su emoción.
Su alma quería contarle mil cosas sin embargo, luego de casi dos horas de lucha interna, consiguió formular una sola pregunta en el medio de una de las hojas que había destinado para la misiva.
Leyó y releyó mil veces lo que había escrito y a pesar de saber que no habría respuesta, dobló prolijamente la hoja por la mitad, la metió en el sobre y marchó rumbo al correo.
A los pocos días tuvo el sobre nuevamente entre sus manos con un sello impreso en tinta roja en la parte de adelante que decía: “Domicilio inexistente”.
Es el día de hoy que no sabe si lamenta más lo que decía ese sello o no haber obtenido respuesta a aquella pregunta tan simple: “¿Cómo funciona el olvido?”

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~ por Siworae en enero 3, 2008.

14 comentarios to “Carta”

  1. Hermoso y cierto!

  2. Te lo contaría pero no me acuerdo… 🙂

    Ya se, ya se, mas que gracioso es patético lo mío !!!

    Lo inexistente es la respuesta, pues cuando la tenes, cuando te deja de doler el recuerdo… no hace falta el olvido.

  3. Caracol: Me parece que todas las preguntas tienen respuesta pero no coincido con vos cuando decís que no hace falta el olvido si el recuerdo ya no duele. A veces see necesita olvidar algo para que no moleste pero no precisamente para que no duela, hay recuerdos que no duelen, simplemente estorban.

  4. Cómo ???? Que novedad es esta de no estar de acuerdo conmigo ? Con permiso de quien ?

  5. Caracol: ¿Permiso? Perá que me fijo en el diccionario lo que quiere decir esa palabra y ya vengo, eh? 🙂

  6. Ta bien, sentite libre !

    (lo siento, lo siento, es mas fuerte que yo…)

  7. Caracol: ¿Querés que te diga una cosa? ya estaba extrañando la frase asi que te disculpo.
    Fijate hasta qué punto me embota el calor..jajajajajajaja.

  8. 😆

  9. Caramba, esto es un déjà vu…

  10. Animancias: No, no, no. Esto es una carta imaginaria que alguien imaginario escribió para nosesabequién y el correo le devolvió porque el domicilio no existía.

  11. Ah, una delicia…

    El olvido es un privilegio que solo se obtiene cuando ya es absolutamente innecesario.

    Mierda, debiera patentar lo que acabo de escribir.

  12. Jack: Vaya, corra, patente tranquilo que por acá nos quedamos los guardianes de siempre custodiando su genialidad hasta que tenga sello de propiedad intelectual y deban pagarle royalties.

  13. Mejor no patento nada.

    Las palabras son del que las recibe, no del que las pronuncia.

  14. Jack: Pues entonces cada persona que las reciba conocerá la mejor manera de guardarlas y sacarles provecho.

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