La foto salió movida

Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos estan donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del télefono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paraguero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y tambien las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles.

Julio Cortázar
Historia de Cronopios y de Famas

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~ por Siworae en julio 23, 2007.

6 comentarios to “La foto salió movida”

  1. algún día álguien me tiene que regalar algo de Cortázar… siempre tengo esa esperanza…

  2. Tan surrealista como un cuadro de Dali y siempre tan delicado y contundente como su inigualable capitulo 7.

    Un Beso,
    CV

  3. No sé si reírme o llorar. Me cae bien ese cronocopio. Se parece a mi lado neurótico y nervioso. Ese me regaló Mercurio. A veces, meto las manos en los bolsillos para buscar un cerillo que me ilumine el camino que tengo al frente y encuentro más bien, un boleto de vuelta. Entonces se me escapan los pensamientos, que se vuelven alucinaciones. Entonces ya no se si voy o vengo. Entonces no sé si reírme de mi misma o llorar mis desgracias. Como el cronocopio, necesito el consuelo. Lo busco. Lo encuentro. Pero a veces, ese consuelo me complica aún más las cosas.

    Cortázar, Cortázar. Algún día tendré que verme a la cara con él.

    Beso celeste…

  4. Mabriaona: Tomé debida nota del comentario 😉

    Cesar: Es el sello indeleble de Julio.

    Celeste: Hoy justamente recordaba éste post, pensaba en las similitudes que tengo con este cronopio (y la identificación plena con todos en general) pero fuí un poco más allá reemplacé objetos por personas … ¿cuántas veces buscamos en alguien lo que encontramos en otro y viceversa?
    Beso desde aquí, cerquita, en Il Mare.

  5. epa! nunca encuentro las cosas donde las busco, generalmente se cruzan en mi camino en el momento justo pero por arte de magia.
    con respecto a las personas… suelo buscar miradas, sonrisas, tal vez abrazos.
    qué va, un adios y un hasta luego.

  6. Animancias: ¡Bienvenido al fascinante mundo de los cronopios! y hasta luego 🙂

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