Ulises

Anoche vino a visitarme porque necesitaba que me escuchara.
Llegó pocos minutos antes de quedarme dormida, bordeó mi cama, se sentó en el extremo derecho de ella, apoyó su ancha espalda contra la pared y sin preocuparse por ese mechón rebelde y cada vez más oscuro que le caía sobre la cara, me miró y sostuvo mi alma pedigüeña entre sus manos sin pronunciar palabra.
No recuerdo hasta qué hora permaneció a mi lado pero sé que partió en el momento indicado a cumplir con su misión.
Desconozco cuándo podré verlo nuevamente pero sé que al regresar traerá sus bolsillos llenos de tranquilidad.

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~ por Siworae en julio 19, 2007.

11 comentarios to “Ulises”

  1. A veces los sueños son tan sueños que parecen reales, sólo que sueños así llegan cuando ellos quieren, no cuando los necesitamos.

    Un Beso!
    Un fuerte Abrazo!
    CV

  2. Que afortunada debiste sentirte, Penelope por un rato, toda una maravilla. Pero se fue de nuevo, buscando su paz para regalarte un poco quizas?
    Gracias por regalar este bellisimo escrito.
    Una abrazo

  3. Que bonito descanso y que bueno que sabes que volverá y que tendras todos tus sentidos para sentirlo. Un beso

  4. Cesar: En realidad no se trató de un sueño y espero que en algún momento regresen esos bolsillos llenos de tranquilidad.

    Cinzia: ¡Qué bueno encontrarte aquí! Se fué a cumplir con un pedido que implícitamente conlleva paz. Otro abrazo bien cálido para vos.

    Lilith: Sé qué volverá y se sentará en el mismo lugar para hablarme con la mirada, como hace siempre.

  5. El Heroe!

  6. hoy me crucé con Ulises y llevaba una sonrisa en el rostro; algo me dice que cumplió con su labor.
    gracias por el comentario.

  7. El alma que llevamos, ante la urgencia, tiene sublimes artimañas para lograr esa mirada silente que la escuche sin pronunciar palabras. La espera, la busca, la logra tarde o temprano, aún sin dejar espacio a la conciencia para explicar cómo lo consigue. Pero, si esto ya en sí, es maravilloso, lo es más aún la capacidad de esa mirada que nos arrulla con su silencio, que acuna nuestras ansiedades y nos arropa con la certeza de su sosiego y retorno. Entonces, nos devuelve a la calma y nosotras no dejamos de sentir su abrazo seguro rodeándonos hasta entonces, hasta que su misión sea cumplida.

    Beso celeste…

  8. Veronika: Penélope lo tuvo de héroe, yo de aliado 🙂

    Animancias: Pues entonces estará en camino y si demora es porque el peso de sus bolsillos tranquilos hace más lento su andar. Aquí esperaré, pacientemente, su llegada. No hay nada que agradecer, el recuerdo de la películo lo valía.

    Celeste: La verdad es que tu comentario tendría que subirlo como post porque es un regalo para Il Mare. Gracias Celeste 🙂

  9. …yo te vi, encandilado por el sol…, me fundi…
    encendi el amarillo alrededor de los dos…

    escucho ese tema y me lo creo… que te viene bien!
    beso

  10. Que delicia…ya quisiera yo esos bolsillos llenos de calma.

    Beso

  11. Evora: Seguramente tendrás a tu propio Ulises y bastará con buscar en los bolsillos de su abrigo para encontrarla.

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